<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Textos Científicos &#8211; Catedral de Sigüenza</title>
	<atom:link href="https://catedralsiguenza.es/category/textos-cientificos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://catedralsiguenza.es</link>
	<description>Catedral de Sigüenza</description>
	<lastBuildDate>Wed, 23 Jul 2014 12:04:33 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://catedralsiguenza.es/wp-content/uploads/cropped-icono-sigu.png</url>
	<title>Textos Científicos &#8211; Catedral de Sigüenza</title>
	<link>https://catedralsiguenza.es</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>HERMANAMIENTO CON VILLA VIÇOSA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/hermanamiento-con-villa-vicosa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 12:04:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2609</guid>

					<description><![CDATA[Entre los años 1512 y 1532, Sigüenza tuvo un Obispo, D. Fadrique de Portugal, que con el paso del tiempo, cinco siglos después, se ha convertido en punto de referencia y nexo de unión entre la Ciudad del Doncel y la Ciudad de Vila Viçosa (Portugal), en la que nació el Obispo D. Fadrique, perteneciente [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Entre los años 1512 y 1532, Sigüenza tuvo un Obispo, D. Fadrique de Portugal, que con el paso del tiempo, cinco siglos después, se ha convertido en punto de referencia y nexo de unión entre la Ciudad del Doncel y la Ciudad de Vila Viçosa (Portugal), en la que nació el Obispo D. Fadrique, perteneciente al distrito de Évora, en el Alentejo (etimológicamente: en la parte de allá del Tajo), con la que en un futuro inmediato se firmará una carta de hermanamiento.</p>
<p>Basándose en este Obispo portugués, D. Fadrique, los Ayuntamientos de ambos municipios iniciaron el pasado mes de julio del año 2006 un proceso de hermanamiento que, en abril, ha dado un nuevo paso, con la visita a Vila Viçosa de una delegación de autoridades civiles y eclesiásticas de Sigüenza, encabezada por el Sr. Alcalde, D. Francisco Domingo, e integrado por el Sr. Obispo, D. José Sánchez y otros miembros de la Corporación Municipal y representantes del Cabildo Catedralicio.</p>
<p>La delegación de Sigüenza fue recibida en la Ciudad de Vila Viçosa por diversas autoridades, entre ellas el Sr. Alcalde-Presidente de la Corporación Municipal, D. Manuel João Fontainhas Condenado, así como por Mons. Amandio José Tomás, Obispo Auxiliar de Évora, diócesis a la que pertenece Vila Viçosa; El Presidente de la Asamblea Municipal, D. Manuel Alfredo Talhinas; concejales y el matrimonio Arquiminio y Mida que han sido los verdaderos promotores de la iniciativa, espoleados por el Canónigo-Archivero de Sigüenza, que les facilitó información sobre el Obispo D. Fadrique de Portugal, siendo el punto de partida del actual proceso de hermanamiento.</p>
<p>Los actos consistieron en una recepción oficial; visita guiada al magnifico Palacio Ducal de los Braganza, estatua del Rey D. Juan IV y principales enclaves de Vila Viçosa, que espera ser declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad; observación de sus ricas canteras de mármol: Eucaristía presidida por el Sr. Obispo Auxiliar de Évora y concelebrada por el Sr. Obispo de Sigüenza, sacerdotes de Vila Viçosa y Sigüenza, en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Concepción, Patrona de Portugal; y cena oficial en el Parador de Turismo, D. Juan IV, con la que se completó la agenda del viaje.</p>
<p>Esta visita ha gozado de unos contenidos históricos, religiosos e institucionales altamente satisfactorios y gratificantes, así como un meritorio ambiente social y personal.</p>
<p>La delegación de Sigüenza regresó de Vila Viçosa convencida de que la semilla florecerá y dará copiosos frutos que van a contribuir, sin lugar a dudas, a la aproximación y conocimiento reciproco de ambas ciudades, así como a unas relaciones más vivas y participativas.</p>
<p>Dichos frutos resultarán avalados por la voluntad, irrefutablemente expresada, durante la visita de ambas delegaciones, y por los vínculos históricos, culturales y religiosos que unen a Vila Viçosa y Sigüenza.</p>
<p>Por todo ello estoy seguro de que existen motivos para continuar promoviendo un trabajo y una reflexión conjunta sobre la posibilidad de establecer futuros acuerdos y programas de cooperación institucional en distintas áreas, con vistas a favorecer la imagen, intercambio cultural y proyección internacional de ambos municipios.</p>
<p>Vila Viçosa es famosa por sus ricas canteras de mármol, el oro blanco. Su historia está ligada a la Casa Ducal de Braganza que, en el siglo XVII, pasó a ser la Casa Real de Portugal.</p>
<p>El Duque de Braganza, D. Jaime, primer noble del reino, trató de asociar su divisa, “Después de vos (el Rey), nosotros (el Duque de Braganza)”, a una puerta de piedra que hiciera recordar, a las generaciones posteriores, la futura Casa Real de Braganza en Portugal. Esta es la razón de los nudos en la decoración de la llamada “Puerta dos Nos” (“Puerta de los Nudos”). En la lengua portuguesa la palabra tiene doble significado: Nosotros y Nudos.</p>
<p>En el castillo, del Rey portugués D. Dionis, siglo XIII, nació D. Fadrique. Está rodeado por un foso de aguas pluviales de siete metros de profundidad por seis de anchura.</p>
<p>Su impresionante Palacio Ducal conserva, celosamente, aposentos reales, biblioteca, armería, tesoro, porcelana oriental, coches, etc.; etc.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>LAS TRAVESAÑAS</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/las-travesanas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 12:03:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2606</guid>

					<description><![CDATA[La amable invitación, ha días, a presentar alguna comunicación para la XXIX reunión de asociaciones y entidades para la defensa del patrimonio cultural y su entorno, me llevó a buscar la quietud de mi estudio, donde pergeñar algunas líneas para el fasto con que hoy se ufana, justamente, la Segontia arévaca, aunque nunca me resultó [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La amable invitación, ha días, a presentar alguna comunicación para la XXIX reunión de asociaciones y entidades para la defensa del patrimonio cultural y su entorno, me llevó a buscar la quietud de mi estudio, donde pergeñar algunas líneas para el fasto con que hoy se ufana, justamente, la Segontia arévaca, aunque nunca me resultó tan apasionante y provechosa la pesquisa histórica.</p>
<p>Entre los ejes claves de actividad urbana, en la Sigüenza Medieval, ocupan un lugar preeminente las Travesañas.</p>
<p>Ciertamente he de lamentar muchas pérdidas notables con motivo de los azares bélicos de 1936, amén de las profanaciones urbano-arquitectónicas en la Travesaña Baja, llevadas a cabo por la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Sigüenza en legislaciones pretéritas.</p>
<p>El contenido o asunto de esta comunicación, lugares y entendidas corporativas que se mencionan en ella, etc. constituyen una verdadera y rica fuente para el mejor conocimiento del pasado.</p>
<p>Inicio, pues, esta comunicación, dando en ella prioridad a las Travesañas: desde la Edad Media al siglo XXI.</p>
<p>La parte antigua de Sigüenza estaba en una degradación que podía llevar a su muerte. Llamaba la atención de los turistas la degradación de la Sigüenza Medieval, salvo edificios o tramos aislados. Algunos pensaban que este abandono se debía a la falta de canalizaciones de agua y alcantarillado. Habían ocurrido, seguramente, varias circunstancias para crear un ambiente mortecino: construcciones deficientes, escasa salubridad, accesibilidad dificultosa, envejecimiento, etc.</p>
<p>El resultado había sido un área deprimida con peligro de entrar en ruina total. Había bastantes edificios dañados o en trance de perderse. Por citar algunos: la Iglesia de Santiago, la Cárcel del Partido, etc. la misma Casa del Doncel estaba muy desfigurada interiormente como consecuencia de su utilización como domicilio de vecindad. En resumen, hubo bastante desamor privado, indiferencia ciudadana e insuficiente atención pública. Todo ello adormecido y adobado por los cumplidos y endechas de los poetas y enamorados de Sigüenza, entre los que me encuentro.</p>
<p>El hecho de ubicarse el Castillo en la zona más alta de Sigüenza, debe ser aprovechado para que su parte antigua no muera. En comparación con otras ciudades históricas, como Cuenca o Jaén, la estructura urbana de Sigüenza no tiene grandes barreras que hayan dificultado la articulación de sus distintas fases en su desarrollo histórico. La Sigüenza Medieval constituye un islote bordeado por elementos vivos como son la Calle Mayor, el Parador de Turismo y Calle Valencia. Este barrio medieval está bien estructurado, con las calles radiales-cuestudas y calles horizontales-llanas. Es accesible para el peatón y por él pasa el tráfico, molesto por el reducido ancho de sus calles. Una rehabilitación, e incluso una cuidadosa restauración de la actual estructura urbana, manteniendo alturas bajas y dotando a los edificios de patios ajardinados e interiores con parcelas, supondría una oferta residencial muy atractiva. El Castillo es un elemento vivificador de la Sigüenza alta, que hace, en principio, rentable cualquier actuación de calidad en su entorno próximo. Un factor negativo es el alto nivel de vehículos a motor, pues la Sigüenza alta no resulta adecuada para un uso frecuente del automóvil. Las calles medievales no entienden de tráfico rodado.</p>
<p>En toda ciudad histórica siempre debe haber una serie de puntos que destaquen la ligazón entre la cultura, la sociedad, e incluso, la economía. Esta ligazón es ajena en las ciudades modernas, donde todos son elementos yuxtapuestos, dispares y con una clara vocación egocéntrica.</p>
<p>En el caso concreto de la Sigüenza Medieval hay dos ejes claves de actividad urbana. La Travesaña Alta, como itinerario turístico, con unos espacios y edificios públicos: Puerta del Hierro, Plazuela de la Cárcel, Casa del Doncel, Iglesia de Santiago, Parroquia de San Vicente y Calle Mayor.</p>
<p>El segundo eje importante es la Travesaña Baja, como itinerario comercial de gran interés económico, al estilo de las estrechas, turísticas y comerciales calles de Toledo, cuya situación actual de semi-abandono es incomprensible.</p>
<p>Hay, naturalmente, otras calles, espacios y edificios urbanos necesitados de restauración, pero esto me llevaría lejos. En cambio, resulta oportuno señalar la necesaria coordinación entre el Ayuntamiento y caseros. Éstos, por sí solos, no resolverán los problemas de la Ciudad Medieval, al orientarse en la búsqueda de una rentabilidad más o menos inmediata. Por otra parte, el Ayuntamiento tiene un planteamiento urbanístico detallado de la Sigüenza Medieval, con una programación ambiciosa y ejecución realista.</p>
<p>En la Sigüenza Medieval, concebida, primordialmente para uso y disfrute peatonal, tienen un valor decisivo los aspectos visuales: disposición; textura y colorido de las fachadas; relación entre vanos y macizos; carácter de puertas y ventanas; orientación y solana de los edificios públicos; jardineras y fuentes.</p>
<p>El estresado ciudadano del siglo XXI, se sentirá a gusto en esta Sigüenza Medieval, aunque sea sólo de paso, al experimentar el gozo característico de la Sigüenza histórica.</p>
<p>La recuperación de este sabor medieval tiene indudable valor económico para los vecinos que habitan y habiten esta Sigüenza medieval, repercutiendo en el precio de los alquileres y en el volumen de ventas o de prestación de servicios.</p>
<p>El casco histórico medieval de Sigüenza, bien regulado, admite una oferta para uso residencial, muy atractiva.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>TIENDAS DE ANTAÑO EN SIGÜENZA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/tiendas-de-antano-en-siguenza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 12:02:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2603</guid>

					<description><![CDATA[(Homenaje póstumo a todos aquellos “tenderos” de mi infancia seguntina) En realidad mi tienda no tiene entidad propia, sí mis recuerdos de los años infantiles, cuando recién iniciada mi aventura seguntina, miraba, con ojos extasiados, aquellas tiendas donde había de todo y olía la turbia mezcolanza de aromas que salían desde no sé dónde y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>(Homenaje póstumo a todos aquellos “tenderos” de mi infancia seguntina)</p>
<p>En realidad mi tienda no tiene entidad propia, sí mis recuerdos de los años infantiles, cuando recién iniciada mi aventura seguntina, miraba, con ojos extasiados, aquellas tiendas donde había de todo y olía la turbia mezcolanza de aromas que salían desde no sé dónde y se expandían por todas las esquinas.</p>
<p>Con esta mi tienda de ultramarinos, no tan inventada como puede parecer, quiero arrancar del olvido a aquellas tiendas especiales y a sus tenderos que, efectivamente, eran dueños, señores y tenían Don.</p>
<p>Estaba ahí, en la esquina, en la confluencia de varias calles, al terminar la cuesta. Se llamaba… ¡Ay! El tiempo me ha hecho olvidar su nombre. Sí, recuerdo que, desde ella, se veían las torres cañoneadas de la catedral de Sigüenza en ruinas, y se oían las campanas de algunas iglesias próximas.</p>
<p>Se llamaba… ¡Qué esquivos los recuerdos! Con seguridad tenía un rótulo sugerente, evocador, afectivo. Y con su puntillo misterioso para incitar a la visita. Rótulo artesanal, hecho por los amigos pintores-decoradores Palacios y Mendieta que tenían su estudio taller unas calles más abajo, por donde se daba la vuelta para llegar al campo abierto y luminoso, desde donde se veían los manchones del pinar y el cerro redondo y macizo –el Otero– plantado en mitad del paisaje seguntino. El tendero, hijo del fundador, era Don Dionisio, o Don Eulogio, o tal vez Don Joaquín…</p>
<p>¡Hasta los nombres se me borran de la memoria!</p>
<p>Siempre con el Don delante. El título de señorío se lo había dado la gente sencilla, obreros, ferroviarios, y amas de casa, que se surtían de la vieja tienda de ultramarinos. Y el tendero, Don Dionisio, o Don Eulogio, o Don Joaquín, recibía este elogio popular con cariño y sin petulancia. Y creyéndoselo; lo que no era óbice para que fuera comprensivo, humano y humilde. “La humildad es andar en verdad”, dijo Teresa de Ahumada o de Jesús.</p>
<p>En la filosofía comercial del viejo tendero de la vieja tienda de Don Dionisio, o Don Eulogio, o Don Joaquín, que -de cualquier forma se pudo llamar, sin por supuesto, quitar ese Don que lo doblaba en porte, elegancia, señorío y distinción- entraban todos los componentes sensoriales, desde lo táctil hasta el olor. Porque había también un aroma especial. ¡Quién lo podría definir! Entre picante y dulzón, entre exótico y dulzón, entre exótico y familiar, entre sedante y violento. Una mezcolanza rara de elementos contrarios que produce, que producía, halago y bienestar.</p>
<p>Tengo que echar mano de cosas concretas para avivar mis recuerdos de la vieja tienda de la esquina. Los días de sol, con el toldo verde sobre la puerta, los olores expandiéndose por toda la calle cuando soplaba el viento, el guardapolvo deslucido de Don… ¿Cómo se llamaba?, el ajetreo y las risas de la gente cuando sopesaban y pedían el precio de los artículos. En el caleidoscopio de mi memoria las cosas giran turbias y desvaídas.</p>
<p>¡Ay! La vieja y querida tienda de ultramarinos. Sólo ya un recuerdo borroso, el dolor de unas imágenes y unas sensaciones en los umbrales del olvido.</p>
<p>Porque un día entró la ciega piqueta y todo aquel mundo cálido y enervante, noble y popular, se vino abajo. Ahora unas oficinas frías y asépticas, no sé si una entidad bancaria o el misterioso imperio de los ordenadores. ¡Ya nadie recuerda aquel rótulo artesanal, ni a Don Dionisio, o Don Eulogio, o quizás Don Joaquín…!</p>
<p>¿Cómo se llamaba el tendero de la vieja tienda de ultramarinos de la esquina?</p>
<p>¡O tempora, o mores! ¡Oh tiempos, oh costumbres!</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>CUATRO RELIGIONES EN SIGÜENZA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/cuatro-religiones-en-siguenza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 12:01:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2601</guid>

					<description><![CDATA[Durante la Edad Media habitaban en Sigüenza cristianos, arrianos, moros y judíos 1. Es probable que entre los primeros hubiera mozárabes, como en otras villas castellanas. Los cristianos tuvieron sus iglesias parroquiales de Santiago Apóstol 2, San Vicente Mártir, Santa Cruz 3 y Santa María de Medina (ciudad) 4, cuyos edificios y recuerdos han llegado [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Durante la Edad Media habitaban en Sigüenza cristianos, arrianos, moros y judíos 1. Es probable que entre los primeros hubiera mozárabes, como en otras villas castellanas.</p>
<p>Los cristianos tuvieron sus iglesias parroquiales de Santiago Apóstol 2, San Vicente Mártir, Santa Cruz 3 y Santa María de Medina (ciudad) 4, cuyos edificios y recuerdos han llegado hasta nuestros días.</p>
<p>Las mezquitas y sinagogas de moros y judíos no han subsistido.</p>
<p>Una calle de Sigüenza lleva aún el nombre de la Sinagoga.</p>
<p>Buena muestra de la vida medieval en Sigüenza y de la convivencia en esta ciudad, como en tantas otras de la Península, de fieles de las cuatro religiones, nos ofrece una disposición, en curioso documento, que acredita la diligencia y especial interés de los eclesiásticos por la pureza de las costumbres de sus feligreses, y es la presentación que hicieron al rey Don Juan II, los señores Don Fernando de Illescas y don Sancho Fernández de Illescas, en nombre del Obispo Don Juan de Illescas, en el s. XV (probablemente hacia 1404), respecto de ciertos puntos por los que se fijan los días de la semana en que habían de utilizarse baños: Los lunes, miércoles y viernes, se reservaban para los varones cristianos, los martes y jueves para las mujeres de la misma religión, y los viernes para los judíos 5.</p>
<p>Nada se dice de los moros; tal vez, como parece que ocurría en Toledo, tuvieron algún baño exclusivamente a su servicio.</p>
<p>Tradicionalmente se celebra en Sigüenza un mercado los sábados, en el s. XIV, como los cristianos que acudían a él de fuera “an de andar camino el domingo siguiente para ser yr a sus aldeas et quebrantan el dicho dia domingo y dexan de oyr missa et las otras oras de Dios”, y “el dicho dia sabado judios algunos no pueden venir al dicho mercado a comprar nin a vender cossas alguna”. Don Pedro González de Mendoza, el gran Cardenal de España, Obispo de Sigüenza, por auto, lo mudó al miércoles, día “en que xcristanos e judios e moros pueden muy buenamente venir al dicho mercado et tornarse para sus casas sin ningunt otro embargo et contradiction”.</p>
<p>A pesar de las disposiciones eclesiásticas que intentaban aislar a los cristianos de los judíos y mahometanos para evitar su contaminación por las costumbres y creencias religiosas de éstos, la convivencia era íntima y las relaciones tan estrechas que los eclesiásticos se vieron obligados a intentar atajarlas en algunas ocasiones.</p>
<p>En un edicto o provisión de 1430 dice el Chantre de la Catedral de Sigüenza, Mateo Sánchez, que al visitar la Medina (ciudad) de Sigüenza halló que, contra lo dispuesto en las Ordenanzas reales y constituciones sinodales, “públicamente tienen judíos e moros sirvientes en sus casas, cristianos e cristianas, e comen e beben con ellos continuamente de sus viandas, e que judíos e moros físicos o carpinteros entran en monasterios de dueñas sin cristiano alguno a ellos acompañando, e eso mesmo que los dichos judíos e moros son procuradores e abogados contra cristianos, lo cual todo face en menosprecio de los dichos ordenamientos e en escándalo de la fe cristiana” 6.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
<p>******</p>
<p>1 “Todos los omes que moraren en su término: xristianos, arrianos et judíos et moros, todos ayan i. fuero”.</p>
<p>2 Santiago Apóstol, parroquia de Sigüenza, tenía arcos góticos transversales, ocultos por bóvedas del s. XVII, hasta su ruina en nuestra última Guerra Civil. Hoy día está restaurada.</p>
<p>3 La antigua panera de Sigüenza, en la calle del Peso, que fue antes Iglesia de Santa Cruz, conservaba en 1937 arcos transversales. Hoy es Centro de Interpretación Turística. Fue local de esparcimiento y diversión. “Liceo de Sigüenza” donde se proyectó la primera película el 8 de octubre de 1898. Más tarde fue taller de carpintería.</p>
<p>4 Humilde ermita de los mozárabes, cuyo emplazamiento se conoce, por tantas y tan repetidas alusiones, que estaba en los Huertos, no lejos del molino real, que se cita en un privilegio del Emperador Don Alfonso VII.</p>
<p>5 Esta disposición no es exclusiva de Sigüenza. Se encuentra, con algunas variantes, en Brihuega, Teruel, Albarracín, Zorita, etc. y en Cuenca, fuente de todas éstas.</p>
<p>6 He modernizado la ortografía y puntuación del párrafo transcrito.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>CANTIGAS DE ALFONSO X</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/cantigas-de-alfonso-x/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 11:59:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2598</guid>

					<description><![CDATA[CANTIGA 383 1 Cómo Santa María de Sigüenza protegió a una mujer que quería entrar en una nave y cayó en el mar, y la salvó y sacó Santa María El fondo del mar tan firme / hace como la tierra dura a los suyos Santa María, / Señora de muy gran generosidad. De esta [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>CANTIGA 383 1</p>
<p>Cómo Santa María de Sigüenza protegió a una mujer que quería entrar</p>
<p>en una nave y cayó en el mar, y la salvó y sacó Santa María</p>
<p>El fondo del mar tan firme / hace como la tierra dura</p>
<p>a los suyos Santa María, / Señora de muy gran generosidad.</p>
<p>De esta vez tengo un milagro / grande y muy maravilloso,</p>
<p>que hizo la Santa Virgen, / Madre del Rey glorioso,</p>
<p>por una mujer que tenía / el corazón deseoso</p>
<p>de servirla noche y día. / Y fue en Acre 2.</p>
<p>En la ciudad de Sigüenza / que es muy rico obispado;</p>
<p>al lado de gran iglesia 3 / hay un lugar apartado</p>
<p>que llaman Santa María / la Antigua 4, a la que con gusto</p>
<p>iba esa mujer buena / y en ésto estaba su cuidado.</p>
<p>Esta mujer tenía una hija / a la que mucho amaba,</p>
<p>y en la voluntad de / cada una de ellas entraba</p>
<p>ir a ver el Sepulcro / de Jerusalén, y daba</p>
<p>de lo suyo a quien la guiase / para poder ir más segura.</p>
<p>Y después de haber hecho ésto, / se fue enseguida de viaje</p>
<p>y llevó consigo a su hija / para que no fuese sola,</p>
<p>que encontrar no podría / para sí mejor compañera.</p>
<p>Y pasó por muchas tierras, / y tal fue su suerte.</p>
<p>Que pasó el mar en salvo / sin ningún detenimiento,</p>
<p>que mientras fueron por él/ siempre tuvieron muy buen viento;</p>
<p>y desde que estuvieron en Acre,/ sin otra dilación</p>
<p>fueron a ver el Sepulcro / en tiempo de calor.</p>
<p>Y después de haberlo visto, / de nuevo hicieron romerías</p>
<p>por los lugares más santos / desta tierra donde el Mesías</p>
<p>Jesucristo, Dios y hombre, / andó; y pocos días</p>
<p>regresaron a Acre, / pero no como quien tiene prisa.</p>
<p>Haciendo muy larga estancia/ en Acre; no se quedaron allí,</p>
<p>sino pronto se dirigieron / al puerto y rogaron</p>
<p>a aquel que tenía una nave/ que las llevase, y pugnaron</p>
<p>por entrar muy deprisa en la nave. / Pero fue tan grande la prisa.</p>
<p>De entrar allí, y queriendo / subir por una escalera</p>
<p>del batel, en esa nave/ subió la hija primero,</p>
<p>y después la madre/ pensando ser experta</p>
<p>en subir deprisa, en el agua/ cayó con sus vestidos.</p>
<p>Y cayendo, iba clamando / con grandes gritos:</p>
<p>“Socórreme, Gloriosa, / Santa María la Antigua</p>
<p>de Sigüenza, en quien confío, / y haz que mi romería</p>
<p>acabe cumplidamente”. / Y de inmediato de la altura</p>
<p>De los cielos la Virgen Santa/ la socorrió y condujo</p>
<p>a pie por el fondo del agua/ bajo la nave, y la sacó</p>
<p>muy lejos de la otra parte / en el mar, y después la devolvió</p>
<p>arriba viva y sana./ Y tan pronto desde la altura.</p>
<p>Todos cuantos esto vieron / quedaron muy maravillados,</p>
<p>y las rodillas en tierra/ pusieron luego enseguida</p>
<p>y a la Virgen muy Santa/ le dirigen alabanzas</p>
<p>diciendo: “Bendita seas, / de los afligidos protectora”.</p>
<p>Y pues esta mujer buena / por la Virgen fue protegida</p>
<p>así como ya oísteis, / y a su tierra regresada,</p>
<p>tuvo en la Iglesia Antigua / novenas, y muy alabada</p>
<p>fue entonces Santa María / por ella, e hizo cordura.</p>
<p>Relata refero.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
<p>1 CANTIGA: Antigua composición poética gallega (cantega) destinada al canto.</p>
<p>2 ACRE: San Juan de Acre (Siria). Ciudad marítima. Famosa por sus asedios árabes en 636, por los cruzados en 1104 y 1191, por Saladino en 1187 y por Napoleón en 1799. Fue la antigua Ptolemaida.</p>
<p>3 CATEDRAL.</p>
<p>4 MONASTERIO HERMANAS CLARISAS.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>SALVAR EL CENTRO HISTÓRICO</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/salvar-el-centro-historico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 11:56:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2594</guid>

					<description><![CDATA[¿Pero es que Sigüenza está en peligro? ¿En qué cabeza cabe que sus bellas casas medievales y casco histórico esté en peligro? Cuesta creerlo pues, en un primer contacto con la ciudad, la impresión es buenísima. Te transporta al pasado, al mundo medieval con gran autenticidad. Pero el análisis científico y frío nos hace detectar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>¿Pero es que Sigüenza está en peligro? ¿En qué cabeza cabe que sus bellas casas medievales y casco histórico esté en peligro? Cuesta creerlo pues, en un primer contacto con la ciudad, la impresión es buenísima. Te transporta al pasado, al mundo medieval con gran autenticidad. Pero el análisis científico y frío nos hace detectar un peligro. Sí, la bella ciudad que conocemos puede estar en peligro. Un peligro silencioso y letal. Y puede estar en peligro precisamente por la intervención de aquellos que se consideran más cultos o preparados. La demostración de mi alarma fue la conversación que tuve con un colega arquitecto. Por sus referencias en la presentación debe ser buenísimo: “Carlos, tú te dedicas a restaurar casas; pues bien, mi gran deseo es tener una casa en el centro histórico de Sigüenza, dime si puedo comprar una. Eso sí, para tirarla y hacerla toda nueva, como debe ser porque el centro histórico es muy bonito pero las casas están hechas una pena”. Sin palabras. Como no me acuerdo del nombre de la persona que me presentaron, no le identifico pero les puedo asegurar que ese comentario lo he oído a varios constructores y técnicos y verdaderamente cuando lo oigo me avergüenzo aunque me calle, pues efectivamente tienen sus motivos y experiencias. PERO NO TIENEN RAZÓN.</p>
<p>Les relato otra anécdota. Con motivo de la catalogación de edificios del centro histórico que el Ayuntamiento está llevando a cabo para el Área de Rehabilitación Integrada en el Centro Histórico (es un empeño muy personal de nuestro Alcalde, Francisco Domingo), es de consulta obligada consultar con la profesora seguntina de la Universidad Complutense, Pilar Martínez Taboada de la Fundación Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo, al que todos reconocemos su valía y empuje pues se merecerá una calle y un monumento en Sigüenza. Al tiempo, Pilar, que realmente es una de las personas que mejor conoce casa a casa las calles del Centro Histórico, me decía: “Sigüenza está en sus casas perfectamente conservada. Son solares románicos, góticos o renacentistas que conservan el interior original en la mayor parte de los casos. Aunque veamos una fachada renacentista, barroca, decimonónica o moderna, se modifican para dar más luz a la casa o ampliar los huecos, ordenándolos, pero en el interior tenían sus inquilinos y por tanto se conserva ese interior románico o gótico. Tras la destrucción de la guerra civil, ha habido una gran destrucción, probablemente la mayor, en la década de los 90 y sobre todo a través del temor que produjo el tifón de 1994”. Aunque lo pongo entrecomillado, pueden imaginarse que no es literal, quiero ser fiel a la idea aunque no sea capaz de reproducir el rigor de las palabras de Pilar.</p>
<p>Pero es cierto, la mayor destrucción histórica con más de 40 inmuebles, mayor que la guerra, se ha producido en los últimos años. En las legislaturas de finales de los 80 y los 90. Desde que se incendió el edificio de la Plaza Mayor con la de Cardenal Mendoza que fue vaciado y por tanto su interior se perdió completamente hasta el derribo a bolazos con un informe de arquitecto por quiebra económica del Conjunto de casas judías y medievales del inicio de la calle Travesaña Baja de los números 2 a 8. De ahí se conserva el arco mudéjar del Museo Diocesano; en el descombro hemos encontrado otro arco similar y 7 ventanas mudéjares que se han rearmado como un puzle y en lo que queda de casa se han encontrado todas las puertas y pinturas murales de la casa del siglo XIII-XIV. La corporación actual está empeñada en hacer borrón y cuenta nueva de esta triste historia. Pero cuesta, pues las inercias profesionales se arraigan y todavía podemos encontrar mucha ignorancia del tesoro escondido que es Sigüenza y que se refleja en comentarios como con el que inicié este artículo.</p>
<p>Habría que recordar a los profesionales y a las constructoras entre los cuales me incluyo, que NO TODO TIENE UN PRECIO y también ese dicho castellano DEL QUE HACE LA LEY HACE LA TRAMPA. Por favor, señores residentes de Sigüenza, amantes de su ciudad, no se fíen de nadie y no se crean tonterías. Sigüenza es un tesoro que hay que encontrar y salvaguardar.</p>
<p>Les tengo que decir que he trabajado en varias Centros Históricos y es la primera vez que me ocurre que más de del 50% de la corporación municipal es residente y vive en su Centro Histórico. Ni en Alcalá, ni en Ibiza, ni en Arévalo, ni en Barbastro me ocurrió. La corporación anterior que ha vuelto a ser refrendada por los seguntinos para esta nueva legislatura, no solo vive en el día a día y conoce por tanto los problemas de la Sigüenza medieval, sino que les aseguro que la aman como los que más y por eso este artículo se convierte en un alegato y voto de confianza para que todos tiremos del mismo carro y en la misma dirección, sabiendo que contamos con un equipo muy joven para el que les habla, pero con la frescura y el conocimiento sobrado para que confiemos en su capacidad en lo que va a ser una nueva Sigüenza.</p>
<p>Hay en marcha tres programas urbanísticos con presupuestos ya iniciados que importan casi 10 millones de euros y que suponen un cambio radical a la destrucción de la que hemos sido testigos:</p>
<p>    LA URBANIZACIÓN DEL CENTRO HISTÓRICO, de la que ya se han hecho tres ejes principales: calle Mayor, travesaña Baja y Herreros y de las que se ha solicitado a las administraciones la necesidad de otros 4,5 millones de euros para llevar a cabo la renovación total de las infraestructuras y pavimentos desde el Castillo hasta la Alameda.</p>
<p>    EL ÁREA DE REHABILITACIÓN INTEGRADA DE SIGÜENZA, que tiene un presupuesto de más de 3 millones de euros para dar más de 250 ayudas a los residentes para que arreglen y pongan al día sus viviendas. La ley es muy estricta en este asunto y no financia vaciados ni derribos interiores con la excusa de que se conserva la fachada, pues debemos saber que lo importante no es la fachada sino los interiores históricos donde están los forjados de madera, las yeserías y los tesoros que no pueden ser sustituidos por la miseria de los falsos techos de escayola, la vigueta de hormigón con la bovedilla de la Vivienda Protegida Oficial, la pintura plástica que amarillea al poco tiempo o la miseria del pladur que oculta estos acabados baratos o lo que es más vergonzoso, los hermosos yesos originales renacentistas que se conservan dando a Sigüenza la extraordinaria calidad de unas generaciones que dejaron un legado cuya obligación es enaltecerlo, descubrirlo y conservándolo, manteniéndolo pero no despreciándolo y sustituyéndolo por los materiales más baratos de la construcción.</p>
<p>Sigüenza se merece otra cosa. No diseñemos nuestro presente derribando el pasado y arruinando el fruto de nuestros hijos. Que nuestra ignorancia no sea disculpa de la miseria cultural en la que por enriquecerse todo vale, incluso la licencia de matar, la ilusión y esfuerzo en equilibrio con el pasado.</p>
<p>    EL PLAN DIRECTOR DE MURALLAS DE SIGÜENZA. Este plan que ha conseguido el alcalde y la concejalía de patrimonio con toda la corporación es pionera en Castilla La Mancha; tan solo Toledo está desarrollando otro similar. Los nuevos recorridos de la muralla que se van a abrir con este Plan financiado por la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades van a potenciar los recorridos turísticos y por tanto los comercios y de forma directa la calidad y la Sigüenza de los seguntinos.</p>
<p>Decía que es una batería de inversiones y de medios que muestran la capacidad de nuestros representantes públicos por conseguir financiación para la ciudad. Su criterio acertado y su capacidad. Pero esto no tiene sentido si después nosotros no conservamos y rehabilitamos nuestras viviendas con respeto y con gasto, con mucho gusto y con conocimiento y cultura. Y aquí quiero acabar la intervención, con un homenaje a la Fundación Ciudad de Sigüenza de Antonio Manada y de su esposa seguntina, Gloria de las Heras Atance, pues yo les debo tanto que también les haría un monumento, pero hay que esperar, pues todavía les queda mucho por trabajar en Sigüenza y estoy seguro de que con el respeto y el cariño de todos, de la corporación municipal, de muchos seguntinos y en este caso de mí como arquitecto de la Universidad de Alcalá, gracias a ellos tuve la oportunidad de poder trabajar en la recuperación de la Casa del Doncel, que si no es por ellos se habría derribado, pues esos eran los proyectos que se encontraron cuando hablaron con el propietario anterior.</p>
<p>Gracias al empeño y al acierto de la Fundación, de Antonio y de Gloria y de todos los que pertenecen a ella, en la Universidad hemos podido recuperar esos interiores que son ahora, después de la Catedral y el Parador, el tercer lugar más visitado de la ciudad de Sigüenza: la Casa del Doncel y la hospedería de Portacoeli. Y también gracias a ellos se han salvaguardado otros importantes edificios de Sigüenza: el de la calle Mayor con Travesaña, que igual que la Casa del Doncel tuvieron que adquirirlo para que paralizara la demolición; el de la calle Travesaña Alta número 5, que está felizmente recuperado; las que probablemente son las casas románicas más antiguas de Sigüenza, calle Travesaña Alta número 6 y 8, que donaron generosamente a la Universidad de Alcalá para luego serles devuelto a la Fundación al no ser necesario para las actividades de la Universidad, y más de la decena de edificios que han animado e impulsado a su recuperación con seguntinos a los que han animado para que vivan y recuperen las casas de sus padres en el Centro Histórico de Sigüenza.</p>
<p>Queda así nuestro reconocimiento a su esfuerzo y empeño, que está siendo clave en detener esta mala imagen que en algunos casos se proyecta sobre lo incómodo y viejo de las casas antiguas de la ciudad medieval.</p>
<p>Para finalizar, les puedo decir que he sido testigo de la recuperación de una ciudad como Alcalá con trece cuarteles y cuatro cárceles, destruida y que mucha gente daba por perdida. Hoy en día esa ciudad es Patrimonio de la Humanidad; donde había cárceles y soldados hoy se forman en ella más de 15.000 jóvenes con la vuelta de su universidad. Sigüenza tiene una riqueza patrimonial en aspectos muy importantes que no tiene Alcalá, es un cofre urbano con unos tesoros que aún desconocemos y por tanto que aunque les puedo asegurar que su valor será incalculable, nos queda mucho trabajo a todos los seguntinos por proteger y recuperar el inmenso patrimonio que se ha creado a lo largo de estos 800 años por generaciones que, en muchos aspectos, apostaron por Sigüenza con una cultura extraordinaria; tendríamos que dar un gran salto para valorar lo que ellos hicieron. La oportunidad que tiene ahora Sigüenza para conseguir llevar la nave a buen puerto de estos programas de rehabilitación urbana y de remodelación urgente de la catalogación del planeamiento urbano inadecuado al valor que la ciudad tiene, depende mucho de cada uno de nosotros. Hay que “arrimar el hombro”. Hay muchas ganas de trabajar y tenemos que tirar todos en la misma dirección de la conservación, la rehabilitación cuidadosa y respetuosamente.</p>
<p>Si escribo con este ímpetu y digo estas cosas no se crean que es por mi forma de ser, sino porque hay que luchar contra los comentarios de los derrotistas y mezquinos que por ignorancia o, lo que es más grave, por quererse enriquecer, están dispuestos a pasar con una apisonadora por donde sea, saltándose a veces todo nuestro marco legislativo que siendo muy estricto sin embargo hay reconocer que no se hizo bien en tiempos pasados, perdiendo edificios tan importantes como el antiguo Horno Medieval de la calle Travesaña Baja que ya es irrecuperable junto a una veintena de edificios que se vaciaron y que hoy en día su valor es insignificante con la riqueza que aun esconden los edificios salvaguardados. Y siento dar el réquiem por las dos últimas cosas derribadas en el último mes, la de la calle Seminario de 1505, derribada a pico y pala; y la renacentista con interior medieval de la calle Valencia número 18. ¡BASTA YA!</p>
<p>Pero no quiero acabar con el pesimismo que genera la denuncia de tantos atropellos realizados. Sigüenza tiene mucho que conservar porque su pasado ha sido brillante y su legado generoso. Los seguntinos lo sabéis y, pese a todo lo que he citado, el balance es positivo ya que hay mucho más, en sensibilidad y conocimiento que ha conservado, valorado y reivindicado de su historia y urbanismo, que los casos puntuales de especulación e ignorancia, que ha hecho perder grandes valores. Y es que Sigüenza fue grande en la Edad Media, Renacimiento y tuvo Ilustración. Hoy, los herederos y descendientes de aquellos seguntinos de pro apuestan por su ciudad desde muy diversos campos y ocupaciones, contando con un equipo de gobierno municipal que vive la ciudad y cree en ella. Podemos ser optimistas: Sigüenza, se salva. Pero no bajemos la guardia.</p>
<p>Carlos Clemente San Román<br />
Arquitecto de la Universidad de Alcalá</p>
<p>Fiestas de San Roque. Sigüenza 2007</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>EVOCACIONES EN SEVILLA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/evocaciones-en-sevilla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 11:54:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2592</guid>

					<description><![CDATA[A pesar de la distancia, Sigüenza está siempre presente en mi memoria y en mi corazón. Y cuando quiero hablar de Sigüenza no me es difícil elegir un tema. En el Palacio Arzobispal de Sevilla, existe una sala con un imponente artesanado, en la que se exponen los retratos de los Arzobispos y Cardenales hispalenses. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>A pesar de la distancia, Sigüenza está siempre presente en mi memoria y en mi corazón. Y cuando quiero hablar de Sigüenza no me es difícil elegir un tema. En el Palacio Arzobispal de Sevilla, existe una sala con un imponente artesanado, en la que se exponen los retratos de los Arzobispos y Cardenales hispalenses. Paso por ella con frecuencia y tengo bien localizados los retratos de aquellos que tuvieron alguna vinculación con nuestra tierra y, sobre todo, con nuestra ciudad. Ni qué decir tiene que los contemplo con especial afecto, pues me recuerdan mis raíces.</p>
<p>Fueron seis los Obispos seguntinos que ocuparan la sede de Sevilla, comenzando por el CardenalPedro Gómez Barroso, toledano, promovido a la sede seguntina en 1348. Fue enviado a prisión por el rey pedro I el Cruel por reprocharle el repudio a Dña. Blanca de Borbón. En 1358 fue nombrado Obispo de Coímbra y en 1364 de la sede de Lisboa. Cuatro años más tarde fue nombrado Arzobispo de Sevilla y en 1371 fue creado Cardenal. A él se debe la construcción de la torre del mediodía de nuestra Catedral, en la que campea su escudo.</p>
<p>Obispo seguntino y Arzobispo de Sevilla fue también el Cardenal D. Pedro González de Mendoza. Nacido en Guadalajara, fue promovido a la sede de Calahorra en 1453 y a la de Sigüenza en 1467. Nuestra Catedral y Plaza Mayor, plagadas de heráldica mendocina, son testigos de su generosidad sobresaliente y del especial cariño que profesó a la Diócesis de Sigüenza. De hecho, cuando en 1474 fue nombrado Arzobispo de Sevilla, quiso retener la sede seguntina y cuando en 1482 fue promovido al Arzobispado de Toledo, renunció a Calahorra y Sevilla, reservándose Sigüenza.</p>
<p>Fueron también Obispos de Sigüenza y posteriormente Arzobispos hispalenses el Cardenal dominico Juan García de Loaysa y Mendoza y D. Fernando de Valdés. Ambos se sucedieron en las dos Diócesis y ambos fueron inquisidores generales. El primero, nacido en Talavera de la Reina, llegó a Sigüenza en 1532 y pasó a Sevilla en 1539. En su pontificado fueron trasladadas las reliquias de Santa Librada al retablo plateresco que levantara D. Fadrique de Portugal. El segundo, asturiano de origen, fue fundador de la universidad de Oviedo. Nombrado Obispo de Sigüenza en 1539, fue trasladado a Sevilla en 1546. En Sigüenza colaboró en la obra de la Sacristía de las Cabezas y en Sevilla concluyó la torre de la Giralda.</p>
<p>Otro tanto cabe decir del gran teólogo dominico Fray Pedro de Tapia y del Cardenal Francisco Javier Delegado y Venegas. El primero, salmantino de origen, fue nombrado obispo de Segovia en 1641. Trasladado a Sigüenza en 1645, pasó a Córdoba en 1649, siendo promovido a Sevilla en 1653. De su paso por Sigüenza nos queda la magnífica reja que cierra el coro catedralicio, forjada por Domingo de Zialceta y Francisco Martínez. El segundo, nacido en Villanueva del Ariscal, en el Aljarafe sevillano, pero curiosamente entonces enclave de la Diócesis de León en el corazón de Sevilla, fue nombrado Obispo de Sigüenza en 1768, luego de un breve pontificado en Canarias. Fue trasladado a Sevilla en 1776.</p>
<p>Pocos Obispos han querido tanto a nuestra ciudad como el Cardenal Delgado y Venegas. Hay constancia documental del especial cariño con que desde Sevilla recordaba a su antigua sede seguntina. Lo prueba además su esplendidez con nuestra catedral. Amigo desde sus años de canónigo doctoral de Córdoba del eximio platero cordobés Damián de Castro, ya instalado en la sede hispalense, envió a Sigüenza la más hermosa custodia barroca que entonces existía en España, de 2,30 metros de altura y toda ella decorada en oro y plata con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. Desgraciadamente fue sustraída por los franceses en la Guerra de la Independencia, llevándose al mismo tiempo gran cantidad de objetos de plata regalados también por el Cardenal. Nos quedan, sin embargo, un cáliz y un copón de oro de magnifica factura y algunos otros utensilios litúrgicos. Cáliz y copón son muy semejantes a los que en las solemnidades utilizo en la catedral de Sevilla, que no sin cierta emoción me recuerdan mis orígenes y al Cardenal Delgado y Venegas, tan unido a la historia seguntina. Las religiosas Clarisas conservan en su convento de la Alameda un cáliz y unas vinajeras de plata sobredorada, con punzón de Damián de Castro, muestra también de la generosidad del Cardenal con esta comunidad.</p>
<p>Antes de concluir esta nota de carácter histórico, quiero mencionar a otros tres Arzobispos sevillanos, que aunque no fueron Obispos de Sigüenza, sí que nacieron en nuestra tierra. Me refiero al Cardenal Diego Hurtado de Mendoza, natural de Guadalajara, hermano del segundo conde de Tendilla. Fue nombrado Obispo de Palencia en 1481 y arzobispo de Sevilla en 1485. Creado Cardenal en el año 1500, fue un importante benefactor del Convento de Santa Ana de Tendilla. Paisano nuestro fue también el Cardenal Judas Tadeo José Romo y Gamboa, nacido en Cañizar, cerca de Torija, en 1773. Fue canónigo de Sigüenza, Obispo de Canarias en 1834 y Arzobispo de Sevilla en 1848 y 1855, donde realizó una excelente labor como pastor.</p>
<p>Le sucedió otro Arzobispo también vinculado a nuestra Diócesis, el Cardenal Manuel Joaquín Tarancón y Morón, nacido en Covarrubias, junto a Almazán, perteneciente entonces al Obispado de Sigüenza. Fue preceptor de las hijas de Fernando VII, la Princesa Isabel, futura Isabel II, y su hermana la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón. Nombrado Obispo de Córdoba en 1847, pasó a Sevilla en 1857. Un año después fue creado cardenal.</p>
<p>Sus tratados contemplan cada día mis idas y venidas en la tarea que ahora la Providencia de Dios me tiene encomendada. Estoy seguro de que ellos me miran con afecto y alientan desde la eternidad mi servicio episcopal. Yo también los miro con cariño, pues mitigan la nostalgia de un seguntino en la diáspora que cada día recuerda con añoranza la ciudad que le vio nacer.</p>
<p>+Juan José Asenjo Pelegrina<br />
Arzobispo de Sevilla</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>MINERVA HALLADA EN PELEGRINA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/minerva-hallada-en-pelegrina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 11:53:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2590</guid>

					<description><![CDATA[MINERVA HALLADA EN PELEGRINA 12 julio, 2013 Textos científicos MINERVA HALLADA EN PELEGRINA En la primavera de 1895, el vecino de Pelegrina (Guadalajara), D. Andrés Benito, arando una finca en el sitio denominado “La Barenosa”, descubrió una magnífica estatua de Minerva, en bronce, y varios objetos del mismo metal, pertenecientes, al parecer, a una escultura [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>MINERVA HALLADA EN PELEGRINA</p>
<p>    12 julio, 2013<br />
    Textos científicos</p>
<p>MINERVA HALLADA EN PELEGRINA</p>
<p>En la primavera de 1895, el vecino de Pelegrina (Guadalajara), D. Andrés Benito, arando una finca en el sitio denominado “La Barenosa”, descubrió una magnífica estatua de Minerva, en bronce, y varios objetos del mismo metal, pertenecientes, al parecer, a una escultura ecuestre de grandes proporciones.</p>
<p>Cundió la noticia rápidamente, y no tardó mucho tiempo sin que se presentara un anticuario que mostró deseos de comprar los bronces. Vistos por él, dijo con tono despectivo que no tenía ningún mérito y que tan sólo eran deseables para fundirlos y aprovechar el metal, atreviéndose a ofrecer por ellos “cincuenta pesetas”. ¡Y pesaban ochenta y ocho kilos! D. Andrés Benito no quiso cerrar el trato el trato sin consultar antes con el cura-párroco de Pelegrina, D. Julián Moreno, y, al efecto, se personó en su casa. Poco trabajo le costó al cura hacerle desistir de la venta de aquellos bronces, pues entendía que su valor era mucho más elevado, y que, en último extremo, él no necesitaba deshacerse de ellos, por ser persona de las más pudientes del pueblo.</p>
<p>Entonces, sabedor de las aficiones arqueológicas del Ilmo. Sr. Obispo, D. Antonio Ochoa y Arenas, el cura le dio la noticia del hallazgo. Deseó el Prelado ver los objetos, y, al efecto, fueron llevados a Palacio. A su vista ponderó el Prelado el exquisito arte de la escultura de Minerva y dijo al cura si su dueño estaría dispuesto a venderla como así mismo los restantes bronces, comisionando al cura, al efecto, y dándole las instrucciones más precisas.</p>
<p>Habló el cura a D. Andrés Benito, quien las donó gratuitamente al Sr. Obispo. Agradeció el Sr. Ochoa tan delicado obsequio y gratificó espléndidamente al donante.</p>
<p>Pocos días habían transcurrido, cuando el cura recibió carta del anticuario, diciendo al cura que a todo trance deseaba hacerse con los bronces romanos de Pelegrina y que estaba dispuesto a adquirirlos mediante el pago de “quinientas pesetas” (¡por lo visto el pobre señor, en la primera oferta, se dejó en el bolsillo nada más que un cero!). Terminaba su carta con algunas insinuaciones, mal encubiertas, que el avispado lector podrá fácilmente suponer. Ni que decir tiene, que no se quedó la respuesta en el tintero del Sr. Cura, y que a todo le contestó tal y como tan corrector señor se merecía. Y así terminó la correspondencia epistolar que debió de escocer al vino anticuario.</p>
<p>Este caso y la noticia de ciertos intentos de soborno juntamente con la desaparición de algún objeto de arte, debido a la impericia de párrocos, cuya buena fe fue sorprendida, decidieron al Sr. Ochoa a reunir en la capital de la Diócesis los objetos de arte diseminados por los extensos límites del Obispado, formando un Museo Diocesano.</p>
<p>Encariñado con esta idea donó al Museo Arqueológico Nacional los bronces romanos de Pelegrina, y debió pedir al Ministerio de Instrucción Pública ayuda para su proyectado Museo, por cuanto en la Real Orden de 30 de septiembre de 1895 al darle las gracias por su donativo, se añade: “Se autoriza al Director del Museo Arqueológico para formar una colección de variados objetos de Arte Cristiano procedentes de la Exposición Histórico-Europea con destino al Seminario Conciliar de Sigüenza”.</p>
<p>No habían transcurrido cuatro meses cuando comenzó a resentirse su salud. Lo que había empezado por ligera indisposición fue, desgraciadamente, agravándose tanto, que el 18 de febrero de 1896 fallecía, no pudiendo ver establecido el Museo en su Diócesis, ilusión acariciada por su espíritu tan amante de las venerandas antigüedades.</p>
<p>El Museo diocesano de Arte, que se ubica en el bello edificio neo-clásico, con ático de galería columnada, está exornado con gigantesco blasón angular correspondiente a la familia Gamboa, enfrente mismo del edificio catedralicio.</p>
<p>La formación de este Museo se debe al Obispo de la diócesis Excmo. y Rvdmo. Dr. D. Laureano Castán Lacoma (1964-1980), que fue reuniendo en él multitud de elementos muebles de arte esparcidos por las pequeñas iglesias de la diócesis. Culminó su labor con la inauguración del Museo el 11 de mayo de 1968, por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Nuncio Apostólico en España, Mons. Luigi Dadaglio, habiendo tenido posteriormente una ampliación de la planta segunda, cuando era su director D. Felipe Peces Rata.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>OBISPOS Y LA IMPRENTA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/obispos-y-la-imprenta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 11:49:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2588</guid>

					<description><![CDATA[Proemio La amable invitación, ha días, a presentar alguna comunicación para el XXIV Congreso de la Asociación de Archiveros de la Iglesia de España, me llevó a buscar la quietud de mi estudio, donde pergeñar algunas líneas para el fasto con que hoy se ufana, justamente, la “Sancta Ovetensis”, aunque nunca me resultó tan apasionante [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Proemio</p>
<p>La amable invitación, ha días, a presentar alguna comunicación para el XXIV Congreso de la Asociación de Archiveros de la Iglesia de España, me llevó a buscar la quietud de mi estudio, donde pergeñar algunas líneas para el fasto con que hoy se ufana, justamente, la “Sancta Ovetensis”, aunque nunca me resultó tan apasionante y provechosa la pesquisa histórica.</p>
<p>Entre los fondos documentales del Archivo de la Catedral de Sigüenza ocupa un lugar preeminente el acervo bibliográfico que atesora sobre la historia de la imprenta seguntina.</p>
<p>Ciertamente he de lamentar muchas pérdidas notables con motivo de los azares bélicos de 1936, pero subsiste todavía, por fortuna, algo.</p>
<p>En una ciudad como Sigüenza, es lógico que fueran sus Obispos los mecenas que patrocinasen esta innovación de la imprenta, que ahorraría horas y horas de trabajo a los pacientes amanuenses y pendolistas, que consagraban su vida a escribir unos pocos libros, litúrgicos sobre todo, que ocupaban los atriles y facistoles de las catedrales, monasterios, colegiatas y parroquias.</p>
<p>¿En qué año se imprimió el primer libro de Sigüenza?</p>
<p>La historia de la imprenta seguntina es una muestra relevante de la cultura de Sigüenza, llamada “La Atenas de la Alcarria”.</p>
<p>En la lectura atenta de sus impresos se encuentra la narración del acontecer cotidiano, el recuerdo de los mecenas que los prohijaron y el detalle de la opinión pública en la ciudadanía de Sigüenza.</p>
<p>La historia de la imprenta de Sigüenza comienza a finales del siglo XV, cuando se había hecho la primera impresión del Breviario Particular Seguntino, en vitela, lo que equivaldría a decir que Sigüenza cuenta con un incunable, pero también, desgraciadamente, no se ha podido encontrar ningún ejemplar de aquella primera edición, muy distinta en el fondo y en la forma de la segunda, y, por lo tanto, de mayor interés para la historia.</p>
<p>Pero la verdadera realidad, comprobada, es que a Sigüenza llegó la imprenta en el año 1561, cuando Sebastián Martínez instala su imprenta en la ciudad de Sigüenza y publica un breviario que se conserva en el Archivo Capitular de la Catedral de Sigüenza, en la Biblioteca Nacional de Madrid y en la Academia de la Historia.</p>
<p>Siglo XVI</p>
<p>    Pedro de la Gasca y el Breviario Seguntino</p>
<p>La impresión del Breviario Seguntino se había comenzado el año anterior, para lo cual vino, de Valladolid, el tipógrafo Sebastián Martínez.</p>
<p>Lo empezó en el tiempo del Cardenal D. Pedro Pacheco, Obispo de Sigüenza (1554-1560) y lo terminó el año 1561, dedicándolo a D. Pedro de la Gasca, Obispo de Sigüenza (1561-1567), cuyas armas puso en la portada.</p>
<p>El mismo Sebastián Martínez imprimió, también en Sigüenza, el Misal y seis libros más. Algunos de estos son los siguientes:</p>
<p>En 1562 Officium commune Sanctorum iuxta consuetudine alme ecclesiae Seguntine.</p>
<p>En 1565 Instructio brevis et valde vtilis pro novis curatis&#8230;.</p>
<p>En todos ellos figura lo siguiente: Escudo del Obispo de Sigüenza D. Pedro de la Gasca. Impressvm Segvntiae, per Sebastianum Martinez, Typographun. Anno M.D.L.X.I.-M.D.L.X.V. Letra gótica en tinta roja y negra.</p>
<p>A Sebastián Martínez se le acabó el trabajo en Sigüenza, y hubo de trasladarse, con su imprenta, primero a Valladolid, su tierra, y algún tiempo después a Alcalá de Henares, cuya Universidad daba ocupación a diversas imprentas. Por el año 1585 había fallecido Sebastián Martínez.</p>
<p>D. Juan Manuel y el tipógrafo Juan Graciano o Gracián</p>
<p>Pocos años después de esta primera hornada, cayó por Sigüenza otro tipógrafo. Corría el año 1575. Su nombre era Juan Graciano o Gracián. Editó, en Sigüenza, bajo el mecenazgo de D. Juan Manuel, Obispo de Sigüenza (1574-1579), dos libros escritos por el toledano Pedro Martínez de Brea.</p>
<p>El primero de carácter filosófico, sobre la inmortalidad del alma, y el segundo de carácter escriturístico, sobre la Epístola de San Judas Tadeo.</p>
<p>En el primero se lee lo siguiente: “…in alma Seguntina. Prima editio. Escudo. Cum privilegio. Segvnti. Excudebat Joannes Gratianws anno 1575”.</p>
<p>Está impreso en folio y a dos columnas.</p>
<p>Siglo XVII</p>
<p>D. Fray Pedro de Godoy imprime sus Lecciones de Teología en tres tomos tamaño folio.</p>
<p>En el siglo XVII, D. Fray Pedro de Godoy, Obispo de Sigüenza, una vez instalado en el Palacio Episcopal, cediendo al mandato de sus superiores, a instancias de sus amigos y a los inoportunos ruegos de sus discípulos y admiradores, pensó en publicar sus lecciones de Teología y, al efecto, hizo traer una prensa y todo el material necesario. Habilitó un local en el piso bajo del Palacio Episcopal para la imprenta. Puso al frente de los operarios a D. Fray Diego García, dominico. Este corrigió las pruebas y redactó los dos índices de cada volumen, uno temático y otro de lugares y citas de la Sagrada Escritura en las que apoya sus argumentos.</p>
<p>Hizo dos ediciones, ambas en siete tomos, dedicados a Santo Tomás de Aquino, salvo el primero que lo dedicó a Fray Alfonso de Santo Tomás.</p>
<p>La primera edición la termino en 1672.</p>
<p>Contiene, en la portada, un grabado de Santo Tomás de Aquino, hecho en Madrid por Marcos Orozco, y el escudo de la orden dominicana al final.</p>
<p>Una segunda edición tuvo lugar en Venecia, en 1696, en latín y corrió a cargo del tipógrafo Joannem Jacobum Hertz. Una tercera edición tuvo lugar, también en Venecia, en la tipografía de Antonio Zatta en 1763. El soporte son folios, a dos columnas y también en siete volúmenes.</p>
<p>También publicó en la imprenta episcopal el cuaderno de los Santos de la Diócesis.</p>
<p>D. Fray Pedro de Godoy dio fin a la publicación de sus estudios, porque como dice en una carta a Fray Tomás de Castrejón, estaba mal de la vista en términos que no podía escribir aduciendo aquellas palabras de la Sagrada Escritura: “… et lumen oculorum meorum, et ipsum non est mecum”.</p>
<p>En síntesis, la obra de Godoy es el mejor trabajo sobre la Summa de Santo Tomás de Aquino.</p>
<p>Se explica así el apelativo con el que se conoció a Godoy “el Aquino español”.</p>
<p>Siglo XIX</p>
<p>D. Francisco de Paula Benavides y Navarrete imprime en Sigüenza el Boletín Eclesiástico del Obispado de Sigüenza.</p>
<p>Fue a mediados del siglo XIX, año 1859, cuando D. Francisco de Paula Benavides y Navarrete, Obispo de Sigüenza (1858-1876), manda imprimir, en Sigüenza, el primer número del Boletín Eclesiástico del Obispado de Sigüenza para transmitir quincenalmente a sus sacerdotes las normas y orientaciones pastorales.</p>
<p>El impresor se llamaba Manuel Pita de la Vega y Velarrínaga, impresor de Cámara del Obispado, que jamás dejó de leer y repasar íntegramente el Boletín, aún después de remitírsele corregidas las galeradas.</p>
<p>El mismo impresor y bajo el mismo mecenas, imprime, también en Sigüenza, dos libros más. Son los siguientes:</p>
<p>En 1866 Estatutos para el régimen del Seminario de San Bartolomé, recopilados por el Ilmo. Sr. D. Francisco de Paula Benavides y Navarrete, Obispo de Sigüenza.</p>
<p>En 1875 Una visita al Monasterio de Huerta, por D. Manuel Pérez Villamil.</p>
<p>D. Antonio Ochoa y Arenas imprime, en Sigüenza, el Suplemento de la Diócesis seguntina.</p>
<p>Fue a finales del siglo XIX, año de 1893 cuando, D. Antonio Ochoa y Arenas, Obispo de Sigüenza (1898-1917), manda imprimir, en Sigüenza, el Supplementum Seguntiae Dioecesis… jussu Excmi. ac. Ilmi. Episcopi Dris D. Antonii Ochoa et Arenas. Concinnatum ejusque licentia et auctoritate editum.</p>
<p>Siglo XX</p>
<p>D. Fray Toribio Minguella y Arnedo</p>
<p>Fue a principios del siglo XX, en 1900, cuando Fray Toribio Minguella y Arnedo, Obispo de Sigüenza (1898-1917), manda imprimir, en Sigüenza, el primer número de La Ilustración Seguntina, revista de carácter diocesano y periodicidad semanal.</p>
<p>D. Eustaquio Nieto y Martín</p>
<p>En el año 1935, D. Eustaquio Nieto y Martín, Obispo de Sigüenza (1917-1936), manda imprimir el primer número del Semanario El Eco diocesano.</p>
<p>El impresor se llamaba Pascual Box Blasco, que lo imprimirá hasta el año 1981.</p>
<p>La aparición de El Eco diocesano es una muestra de la prensa religiosa de la época, manifestada, en ese mismo año, por la aparición del diario Ya, de Madrid, y la celebración en Roma del Congreso Internacional de Prensa Católica.</p>
<p>D. Luis Alonso Muñoyerro</p>
<p>En el año 1948, D. Luis Alonso Muñoyerro, Obispo de Sigüenza (1944-1951), manda imprimir las Constituciones sinodales del Obispado de Sigüenza, promulgadas por el Sínodo Diocesano celebrado en la Santa Iglesia Catedral los días 6, 7 y 8 de Julio de 1948, por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Dr. D. Luis Allonso Muñoyerro, Obispo de Sigüenza.</p>
<p>El Boletín Eclesiástico del Obispado de Sigüenza y El Eco diocesano, después de distintas etapas y vicisitudes, han llegado hasta nuestros días y siguen imprimiéndose, en la actualidad, en los Talleres “Gráficas Carpintero, S.L.”, desde el año 1981.</p>
<p>La historia de aquella lejana primera imprenta de Sigüenza, en 1561, acabó, excepción hecha de las imprentas citadas, pero esto es ya otra historia.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>LOS OBISPOS EN SIGÜENZA</title>
		<link>https://catedralsiguenza.es/los-obispos-en-siguenza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[artisplendore]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jul 2014 11:48:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Textos Científicos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://catedralsiguenza.es/?p=2586</guid>

					<description><![CDATA[Sigüenza fue ciudad mitrada desde el año 589 al 2010. Durante nueve centurias los Obispos jugaron un papel primordial en la historia de Sigüenza. Sembraron la ciudad de edificios: Catedral, castillo (hoy parador de Turismo), seminarios, hospitales (hoy residencias de mayores), casas de misericordia, monasterios, parroquias, ermita, etc. Por siglo y siglos Roma, a través [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Sigüenza fue ciudad mitrada desde el año 589 al 2010.</p>
<p>Durante nueve centurias los Obispos jugaron un papel primordial en la historia de Sigüenza.</p>
<p>Sembraron la ciudad de edificios: Catedral, castillo (hoy parador de Turismo), seminarios, hospitales (hoy residencias de mayores), casas de misericordia, monasterios, parroquias, ermita, etc.</p>
<p>Por siglo y siglos Roma, a través de sus Obispos, dio a Sigüenza su idiosincrasia, y (con el toque de las campanas de su catedral) hasta sus horarios.</p>
<p>Los Obispos la protegieron, cuidaron y acicalaron con celo episcopal: barrios nuevos (San Roque), parques públicos (Alameda) cocinas de caridad para pobres, abastecimientos de agua, matadero (Escuela-Taller), colegio episcopal (Sagrada Familia “la SAFA”), palacio de infantes (Padres Josefinos), universidad “San Antonio de Portacoeli” (Palacio Episcopal y Escuela Universitaria de Magisterio), museo de arte, mejoras, etc.</p>
<p>Nunca la dejaron huérfana, ni en los días aciagos y trágicos de la guerra de 1936-1939, con Mons. Nieto y Martín “el Obispo mártir” (1917-1936), honrado su senectud, prestigiando sus arrugas, respetando los surcos de sus muchos siglos y la plata de sus canas.</p>
<p>Pero, lo que no pasó en mil años, pasó en el año 2010.</p>
<p>El Obispo Mons. Sánchez González (1991-2011) trasladó la sede multisecular de la episcopal Sigüenza a Guadalajara.</p>
<p>Entre la pléyade de sus 95 Obispos, en los anales y cronicones de la diócesis, y hasta las guías de turismo, será etiquetado como “el último Obispo residente en Sigüenza”.</p>
<p>Diez Obispos fueron honrados con la dignidad cardenalicia. El más célebre fue D. Pedro González de Mendoza (1467-1495).</p>
<p>Esta serie de Obispos constituye uno de los puntos más gloriosos del episcopologio de Sigüenza.</p>
<p>Sus altos hechos y relevantes prendas no solamente honraron a la Iglesia y realzaron la sagrada púrpura que vestían, sino también a la diócesis de Sigüenza.</p>
<p>Con el fin de conservar la historia y tradición multisecular de la Iglesia de Sigüenza, y para que estas noticias, muy interesantes, no desaparezcan del todo, escribo este artículo para que la “Muy Noble y Leal Ciudad de Sigüenza”, que tan gloriosas tradiciones cuenta en la historia, la vea lucir y prosperar de nuevo con el mismo brillo y esplendor que en otros tiempos de feliz memoria.</p>
<p>Felipe Peces Rata<br />
Canónigo-Archivero de la Catedral de Sigüenza</p>
<p>Edit Page<br />
Artículos Relacionados<br />
¿QUIEN ES LA VIRGEN DE LA MAYOR?<br />
¿QUIEN ES LA VIRGEN DE LA MAYOR?<br />
Es la Virgen que mira al pueblo. Es la Virgen que sonríe y bendice a…<br />
UN RECORRIDO POR LA CATEDRAL<br />
UN RECORRIDO POR LA CATEDRAL<br />
Una propuesta estival para conocer el principal monumento de nuestra tierra y una de las…<br />
LA CAPILLA DE LAS RELIQUIAS<br />
LA CAPILLA DE LAS RELIQUIAS<br />
PROEMIO La amable invitación, ha días, a presentar alguna comunicación para el XXIV Congreso de…<br />
Síguenos en Facebook:<br />
Últimas noticias:</p>
<p>    ‘aTempora’ en la catedral de Sigüenza: ¿qué es esta exposición?, ¿por qué en la catedral?<br />
    LA CATEDRAL SEGUNTINA RECUPERA Y BENDICE EL ARCA DE LA MISERICORDIA<br />
    EXPOSICIÓN CONMEMORATIVA DEL IV CENTENARIO DE LA MUERTE DE MIGUEL DE CERVANTES Y WILIAM SHAKESPEARE.<br />
    LAS 14 OBRAS DE MISERICORDIA DE LA NOVENA DE LA INMACULADA DE SIGÜENZA<br />
    LOS TAPICES FLAMENCOS DE LA CATEDRAL DE SIGÜENZA</p>
<p>La Catedral de Sigüenza<br />
Ven a visitarnos y descubre por tí mismo las maravillas que esconde una de las catedrales más bonitas de España.<br />
Las noticias más leídas</p>
<p>    ‘aTempora’ en la catedral de Sigüenza: ¿qué es esta exposición?, ¿por qué en la catedral?<br />
    ‘aTempora’ en la catedral de Sigüenza: ¿qué es esta exposición?, ¿por qué en la catedral?<br />
    30 junio, 2016</p>
<p>Síguenos en Facebook:<br />
Traducciones</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
